Leo, oigo y escribo.

miércoles, junio 11, 2008

Próximamente Canhijo 2008.



Siento el silencio que ha reinado por estos rumbos últimamente. No es que no tenga nada que decir, si no más bien que no hay nada digno de comentar.

Por fín se ve cercana la hora de liberar la próxima versión del sitio Canhijo 2008, y espero que haya valido la pena la espera y la falta de atención al blog; pero me había mantenido ocupado terminando la nueva web.

Mientras tanto, una ilustración que tenía guardada y se me había olvidado publicar.

Etiquetas: ,

lunes, abril 21, 2008

PLAYLIST 1. Música para levantarse con el pié derecho.



Esta es una pequeña selección musical para aquellos días en los que uno se levanta de buenas, el sol brilla, los pajarillos cantan, desayunas con jugo de naranja, la gente te saluda mientras barre la banqueta de su casa y hasta pareciera que el tráfico camino al trabajo no es tan pesado como otros días.

Música para despertarse cantando y ponerle buena cara al día (muy recomendable para oirse un viernes por la mañana).

LADO A.
LADO B.

¿Cómo descargar de Rapidshare?

P.D. Recuerda, las canciones contenidas en esta selección musical pertenecen intelectualmente a alguien más; al descargarlas aceptas la responsabilidad legal de poseerlas y estás de acuerdo con que el administrador de este blog no es legalmente responsable.

Etiquetas:

lunes, abril 14, 2008

Thinking about lounge.



Esta es una de las últimas ilustraciones que han ido saliendo gracias a la wacom, al uso de sustancias enervantes y a la prolongada exposición a la música lounge.

Por ahí tengo algunas inconclusas más o menos en el mismo tono y que poco a poco iré subiendo.
La verdad es que originalmente fueron hechas para una propuesta aquí en la agencia; pero como me las despreciaron pues decidí terminarlas a mi gusto y darles un mejor uso.

Etiquetas:

jueves, abril 03, 2008

La frontera de los 30

Como ya había comentado en un post anterior, me encuentro en plena crisis de los treinta; francamente nunca pensé que me pegaría tan duro. No es algo que me quite el sueño ni mucho menos pero poco a poco te vas dando cuenta de ciertos detalles o comportamientos que por más que hayas dicho el "yo nunca..." terminas identificándolos en tí mismo cuando menos lo esperas.

Llega el momento en el que aquella canción de José José que decía: "... Yo que fuí tormenta, yo que fuí tornado. Yo que fuí volcán, soy un volcán apagado" toma un significado bastante macabro. Sin duda, a base de golpes la vida te ha enseñado que cada acto tiene su consecuencia y que no siempre son las mejores o las que hubieras querido para tí o para tus seres queridos, así que aprendes a respetar la vida en vez de festejarla.

Y para demostrarlo a continuación procedo a enumerar algunos comportamientos típicos de un treintón; o cuando menos son los que me causan conflicto en este momento y por los que me doy cuenta de que algo está cambiando.

- Empieza uno a pensar en comprar bienes raíces. Te das cuenta que vivir en un espacio prestado de este mundo ya no es negocio y que valdría la pena conseguirte uno propio para cuando menos tener seguro un pedazo de tierra para echar raices.

- Dejas de fumar y te preocupas por comer y dormir bien. Se empiezan a padecer los efectos de los excesos vividos durante los últimos diez o quince años además de que el metabolismo cambia y ahora en vez de crecer en dirección vertical la comida tiende a acumularse en dirección horizontal, lo que lleva a un bonito cuerpo de señor. Por ende, cada vez te pareces más a alguno de tus papás.

- Con este nuevo cuerpo que te cargas ya no quedan bien las clásicas playeras que tanto te gusta usar, ahora por más que quieras verte en "onda" terminas por verte como un wey fachosón. Ahí es cuando no queda de otra más que comprarte unas bonitas camisetas y uno que otro pantalón que no sea de mezclilla para intentar no perder el estilo; todavía puedes prescindir de fajarte la camisa y de usar corbata, eso déjalo para los cuarenta (espero).

- Tu circulo social se reduce a tus compañeros de trabajo, solo con ellos te diviertes y tienes cosas en común; y cuando convives con ellos fuera de la oficina el tema recurrente siempre es el trabajo. Comienzan a generarse las actividades alternas al trabajo como salir a jugar billar, al boliche, al cine, etc. todas ellas con el objetivo de "salir de la rutina" pero que con el tiempo se convierten en los martes de póker, los jueves de billar, los viernes de cena en casa de "alguien", sábado de fútbol (para los que les gusta)... más rutina para tu ya opacada vida.

- Tu pareja, esposa o novia empieza a hacer amistad con las esposas o novias de tus amigos más cercanos (los del trabajo), salen juntas de compras o simplemente a tomar un café (tarde o temprano saldrán todas a desayunar), al final ellas hacen más planes juntas que tú con tus amigos, ahí es cuando empiezan a perfilarse los compadres.

- En vista de que la situación no mejora ya de plano empieza uno a contemplar la opción de los hijos, cuando menos para tener algo interesante que hacer saliendo del trabajo, tener un tema más de que hablar y hacerlos vivir la vida que uno no pudo tener. Como a estas alturas te das cuenta que llegaste a los 30 y sigues siendo uno más del montón hay que buscar otras formas más comunes de trascender.

- Y hablando de hijos. Todos en algún momento de frustración de nuestra adolescencia nos prometimos solemnemente a nosotros mismos que "nunca cometeríamos con nuestros hijos las mismas injusticias y errores que nuestros padres cometieron con nosotros". Pues bueno, valdría la pena en este momento renovar ese juramento y ver si de verdad estamos dispuestos (¿o capacitados?) para sostenerlo ahora que vemos las cosas desde otra perspectiva, y eso que ahorita solo puedo suponer lo que podría pensar siendo padre. Aún cuando no falte quien lo siga sosteniendo hay que detenerse a pensar que si en estos tiempos no podemos entender a la generación siguiente (léase Emos, Reguetoneros, etc.), ¿qué podemos esperar cuando nos llegue el momento de lidiar con la generación de nuestros hijos?. Es parte de los treintas, este y otros pensamientos similares comenzarán a atormentarte.

- No entiendes como antes tenías tanta energía para hacer algo más aparte de ver TV en tu tiempo libre.

- Como aún te sientes jóven (que en realidad lo eres) todavía te gusta salir de fiesta como en tus buenos tiempos; pero no siempre hay la oportunidad o las ganas para hacerlo cualquier día de la semana como antes. Sin embargo supongamos que llega el viernes y por fín tienes ánimos y energías para salir de fiesta. Existen dos posibles desenlaces: o te pones muy pedo pronto o te da sueño y ya solo quieres regresar a tu cama a dormir. Ahí es cuando dices "ya no aguanto como antes".

- Llega el fin de semana y por fin te enteras de alguna fiesta (porque ahora ya ni te invitan) que promete ser de las buenas. Llegas y te das cuenta que hay puros chavitos de 20 a 25 años, entonces te la pasas tirando mierda de la música que traen ahora los chavos y terminas regresando temprano porque no te acoplas a su cotorreo. Ahí es cuando dices: "las fiestas que hacíamos mis amigos y yo estaban mejores".

- Cuando por fin agarras chido el cotorreo y te la estás pasando poca madre en una fiesta empiezas a preocuparte porque ya andas bien pedo y tienes que manejar de regreso y algo puede pasar; así que hasta joto te vuelves para cosas que antes ni te preocupabas. Quiero pensar que es porque ahora uno tiene más que perder.

- Las que antes eran parrandas interminables hasta el amanecer ahora se convierten en cenas o reuniones en tu casa o la de otra pareja junto con otros matrimonios de treintones y lo peor de todo es que disfrutas de estar platicando hasta altas horas de la noche. Después vendrán las carnes asadas diurnas donde tus hijos conocerán a los hijos de tus amigos.

- Como tus actividades sociales ahora se han trasladado también a tu hogar te preocupas por tener un lugar "decente" dónde recibir a los invitados cuando la ocación se presente. Por lo tanto ahora también te preocupas por cuestiones de decoración y reparaciones en el hogar. Disfrutas las idas a las ferreterías, te gusta ir a tiendas de muebles y decoración, el fin de semana lo dedicas a hacer las reparaciones o mejoras en casa (poner repisas, pintar paredes o armar algún mueble).

Y hasta ahora estos son todos los comportamientos propios de un treintón. Procuraré actualizar esta lista si algun nuevo síntoma se llegara a presentar.

Aclaro que no es queja ni mucho menos, simplemente les comparto cómo estoy viviendo esta etapa de mi vida que como cualquier otra estoy disfrutando porque creo que está bien hacer lo que debes hacer en el momento que lo debes hacer. Solo que extraño lo que había sido mi vida los últimos diez años y a veces uno se aferra demasiado a cambiar; pero también es emocionante esperar por lo que viene y repito: disfrutar cada etapa por lo que es.

Y ahora que lo pienso, otro síntoma más de un geek treintón es tirar netas desde su propio blog.

Etiquetas:

martes, marzo 11, 2008

Un Pin-Up para pasar el rato.




Una de las ilustraciones que he hecho últimamente tratando de sacarle provecho a la Wacom. Está chido el recurso, todo está en ir soltando la mano.

Por ahí iré subiendo algunas ideas que tengo para próximas ilustraciones de este tipo.

¿Y la página? bien gracias...

Etiquetas:

miércoles, febrero 27, 2008

Ni son todos los que están, ni están todos los que son.



Un pequeño homenaje (de parte de Betza y mío) a todas las personas que han formado parte de nuestra vida. Cada cual aportó su respectiva parte de la historia, que en suma nos llevó a conocernos y a estar juntos.

Gracias a todos.

Etiquetas:

viernes, febrero 22, 2008

Viaje a Darjeeling.



Hace poco, por recomendación de una amiga, me conseguí un par de películas de un tal Wes Anderson. La verdad, fué más por insistencia de Betzabé que por un súbito arrebato de apertura mental: tengo que aceptar que a veces me cuesta trabajo hacer caso a recomendaciones ajenas, sobre todo en lo que a cine se refiere; pero debo reconocer que las veces que lo he hecho casi siempre han resultado en buenas experiencias bastante gratificantes.

Ambas películas: "The Royal Tenenbaums" (2001) y sobre todo "The Darjeeling Limited" (2007) resultaron ser para mí los hallazgos cinematográficos del año.

No intentaré hacer una reseña ni una crítica del trabajo del Wes Anderson; pues es algo que ni remotamente tengo una idea de cómo se hace. Lo que si voy a decir es que "The Darjeeling Limited" es una película que vino a caer justamente en un momento de mi vida donde busco reencontrarme conmigo mismo, adecuar y retomar algunas relaciones familiares que se han dañado y que han caido en el descuido. Algo así como hacer un alto en la vida y escaparse para hacer un pequeño recorrido de lo que ha sido hasta el momento y encontrar en algún punto lo que uno quiere que sea su vida a partir de ahora. Valorar y darle la importancia justa a las personas y estados de vida actuales, y ¿porqué no? cambiar lo que se tenga que cambiar para ser feliz.
En el fondo siempre es eso: ser feliz; pero no a costa de los demás.

O dicho de otro modo, estoy en plena crisis de los treintas...

En la película, tres hermanos ingleses inician un viaje en el que pretenden visitar los lugares más espirituales de la India y de paso encontrarse a sí mismos después de un año de no verse. El mayor: siempre controlador y obsesivo; el de en medio: el más soñador y sensible; y el menor: el mujeriego y aficionado a la música. Bien podrían ser tres facetas de una misma persona aceptándose a sí misma y tratando de conciliar esas tres aparentemente antagónicas formas de ser.

En un principio me pareció una película bastante disfrutable por el humor negro con que se manejan todas las situaciones; pero al paso de los días no he podido sacármela de la cabeza y este post vendría a ser como la parte final de esa experiencia: transmitirla a otros.

Por cierto, también cuenta con un excelente soundtrack mezcla de música indú y occidental, algunas rolitas bastante desconocidas pero lo suficientemente agradables como para sentir que siempre te han gustado. Otro punto a favor.

Etiquetas: