
Hace poco, por recomendación de una amiga, me conseguí un par de películas de un tal Wes Anderson. La verdad, fué más por insistencia de Betzabé que por un súbito arrebato de apertura mental: tengo que aceptar que a veces me cuesta trabajo hacer caso a recomendaciones ajenas, sobre todo en lo que a cine se refiere; pero debo reconocer que las veces que lo he hecho casi siempre han resultado en buenas experiencias bastante gratificantes.
Ambas películas: "The Royal Tenenbaums" (2001) y sobre todo "The Darjeeling Limited" (2007) resultaron ser para mí los hallazgos cinematográficos del año.
No intentaré hacer una reseña ni una crítica del trabajo del Wes Anderson; pues es algo que ni remotamente tengo una idea de cómo se hace. Lo que si voy a decir es que "The Darjeeling Limited" es una película que vino a caer justamente en un momento de mi vida donde busco reencontrarme conmigo mismo, adecuar y retomar algunas relaciones familiares que se han dañado y que han caido en el descuido. Algo así como hacer un alto en la vida y escaparse para hacer un pequeño recorrido de lo que ha sido hasta el momento y encontrar en algún punto lo que uno quiere que sea su vida a partir de ahora. Valorar y darle la importancia justa a las personas y estados de vida actuales, y ¿porqué no? cambiar lo que se tenga que cambiar para ser feliz. En el fondo siempre es eso: ser feliz; pero no a costa de los demás.
O dicho de otro modo, estoy en plena crisis de los treintas...
En la película, tres hermanos ingleses inician un viaje en el que pretenden visitar los lugares más espirituales de la India y de paso encontrarse a sí mismos después de un año de no verse. El mayor: siempre controlador y obsesivo; el de en medio: el más soñador y sensible; y el menor: el mujeriego y aficionado a la música. Bien podrían ser tres facetas de una misma persona aceptándose a sí misma y tratando de conciliar esas tres aparentemente antagónicas formas de ser.
En un principio me pareció una película bastante disfrutable por el humor negro con que se manejan todas las situaciones; pero al paso de los días no he podido sacármela de la cabeza y este post vendría a ser como la parte final de esa experiencia: transmitirla a otros.
Por cierto, también cuenta con un excelente soundtrack mezcla de música indú y occidental, algunas rolitas bastante desconocidas pero lo suficientemente agradables como para sentir que siempre te han gustado. Otro punto a favor.
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