Las 15 cosas que más me cagan la existencia.

Siempre he pensado que la gente me ve como alguien tranquilo, reservado y hasta tímido; pero que ya en confianza soy buena onda y hasta puedo mantener una conversación interesante... bueno, eso es lo que pienso yo, si me equivoco por favor alguien hágamelo saber y dígame lo que realmente piensa de mí. Seguramente lo mandaré a la chingada en ese momento; pero en el fondo tendré qué aceptar que hay algo de verdad y que con el paso de los años, el stress, el exceso de trabajo, la falta de sueño, las múltiples obligaciones y la rutina diaria me han ido amargando el carácter al grado de que poco a poco voy desarrollando un genio de la chingada que aflora cada vez que las cosas no salen como yo espero...
¿Qué les puedo decir? tengo un poco de obsesivo-compulsivo y si hay algo que me irrita es no tener control de algo, que las cosas no salgan de acuerdo a lo planeado, tener que depender de alguien más para que algo se lleve a cabo, que la gente llegue tarde a los compromisos, que los objetos estén fuera de su lugar o desordenados y algunas otras situaciones sin sentido que sumadas a todo lo anterior verdaderamente terminan por cagarme la existencia.
Este es un simple ejercicio, un recuento, de las situaciones que realmente me cagan de la vida. Esas que me amargan el día y me suman una cana más a las ya muy abundantes en mi cabeza.
1. No se si será el calentamiento global o mi poca tolerancia; pero algo que realmente me exaspera es el calor que se siente en la ciudad, sobre todo manejando a medio día y regresando de la hora de la comida al trabajo. Por consiguiente, puedo tolerar perfectamente el frío o hasta un día lluvioso. Total, todo se resuelve con ponerse la ropa adecuada para salir; ¿pero cuando hace calor? ni modo de salir en pelotas y aún así te pondrías una quemada de aquellas (social y corporal).
2. Siguiendo con el tema del clima. Generalmente uno asoma la nariz por la mañana o mínimo consulta uno de esos noticieros donde pasan el clima para las próximas horas antes de salir de la casa y según se vea el clima uno se prepara con la ropa necesaria para enfrentar el día. Lo que me caga de esto es salir forrado con suéter, chamarra o una simple camisa de manga larga y que a medio día salga el pinche sol y asarme de calor durante todo el resto del día. Aplica lo mismo para la situación inversa.
3. Yo no se dónde chingados fuí a meter mi dirección de correo; pero diario me llegan de 20 a 30 correos spam a mi mail.
4. Me caga usar el MSN, i-chat, ICQ y cualquier otro medio de comunicación impersonal. Desde hace algunos años había logrado sacar de mi vida este tipo de programas; pero en últimas fechas, por cuestiones de trabajo, los he tenido que retomar hasta para comunicarme con la gente que trabaja en la misma oficina que yo. ¿Pueden creerlo? ya hasta levantar el teléfono y marcar mi extensión es más molesto que utilizar una ventana para escribirme mensajes sin emoción y una que otra carita feliz.
5. Si ya de por sí es molesto tener qué usar el msn, más cagante resulta el hecho de que cuando lo llego a usar siempre me bombardean los saludos de la gente que hace mucho no veo y que se sorprende cuando me ven conectado. Y para variar, se ponen a platicar como si nos hubiéramos quedado de ver para ponernos al tanto de nuestras vidas. Por favor, si me ven conectado lo más seguro es que sea contra mi voluntad y sea por trabajo (por algo me pogo en modo BUSY). No hay pedo, no me agüito si no me saludan.
6. Una de tantas razones para que deteste el MSN, si no es que la principal. Es que no me gusta que me estén interrumpiendo mientras trabajo, por lo cual, cuando decido usar este programa lo hago con el 100% de mi atención. Pero según veo, mucha gente está perfectamente adaptada para trabajar y platicar con dos, tres y más personas al mismo tiempo, no entiendo como pueden hacer bien ambas actividades. Pero en lo que a mí respecta NO PUEDO Y NO ME GUSTA, y más cagante es tratar de llevar una conversación con alguien que a veces te responde rápido y otras no mientras uno mira como idiota la pantallita esperando respuesta y justo cuando decides continuar con tus asuntos esa persona se digna continuar con la conversación. Ya de por sí es limitada la capacidad de comunicar de este tipo de medios como para encima sumarle distractores o mensajes entrecortados.
7. Y a propósito de las relaciones interpersonales. Algo que me caga más o menos (dependiendo del humor que traiga) es la gente que llega y te saluda a diario por la mañana cuando llegas al trabajo. Está bien hacerlo por educación cuando te cruzas con alguien en el camino; pero de eso a llegar, dejar tus cosas y recorrer uno por uno los lugares y saludar a todos tus compañeros(as) de trabajo de mano o de beso ya es otra cosa, chingado si diario nos vemos las putas caras con un "buenos días" desde el otro lado de la oficina basta y a veces uno no tiene ganas ni de eso. Aplica lo mismo para despedirse.
8. Los NEXTEL. Es muy molesto estar platicando con alguien que te interrumpe en repetidas ocasiones para contestar su NEXTEL. Igualmente, cuando está uno en alguna junta de trabajo y alguien trae un NEXTEL encendido que no deja de sonar, o interrumpes la junta para que el señor atienda sus otros asuntos o sigues como si nada pasara, solo que dicha persona casi siempre es la que más atención debería estar poniendo a lo que se está hablando así que invariablemente terminas repitiendo lo que ya se había hablado.
9. Lavar el carro y que ese mismo día llueva.
10. Prender la TV en un día de ocio y no encontrar ningún programa interesante; pero justo cuando estoy alistándome para salir a la calle empieza algún programa intersante.
11. Hablando de TV. Es ya de todos muy bien sabido la mierda de TV que tenemos en México, así que si uno pretende ver algo medianamente interesante que cuando menos no contribuya a aumentar la cantidad de cosas inútiles que ocupan espacio en la cabeza la única opción que te queda es ver TV por cable... así que invariablemente por evitar ver mierda local terminas viendo mierda gringa. Pero en fin, lo que me caga de esto es que para poder tener acceso a estos canales tienes que contratar con una compañía de cable que te proporcione el servicio, y como esta compañía tiene el control de los canales que te transmite puede interrumpir a su gusto la programación con comerciales y anuncios locales las veces que quiera, incluso repetirlos dos o tres veces uno tras de otro "para tener mayor impacto". Y lo logran, caen justo como patada de burro en la entrepierna.
12. Enfermarme. Sobre todo de esas enfermedades que no ameritan faltar al trabajo o quedarte en tu casa a guardar reposo.
13. Whoopy Goldberg. Cuando era niño y mis señores padres tuvieron a bien comprar por fín una videocasetera, ese momento también marca la llegada de la censura a nuestra casa, la cual hasta ese momento solo se manifestaba con un oportuno "ya vete a dormir" justo cuando empezaban los programas buenos como el "Show de Benny Hill" o "La Caravana" en la incipiente Televisión Azteca. Y bueno, a partir de ese momento, ir al único VideoCentro existente en la ciudad se convirtió en una actividad familiar de fin de semana. Fué el momento en el me dí cuenta de lo extenso que era el cine más allá de las películas de la Epoca de Oro del cine mexicano, y pude cuando menos ver las portadas de películas de terror, una que otra con mujeres que mostraban sus encantos y fantasear acerca de la trama de la película viendo las ilustraciones o fotos de la portada y contraportada de su caja. Lo único malo de las visitas al VideoCentro era que no importaba cuáles fueran las sugerencias de películas a rentar hechas por mi hermana o por mí, siempre terminábamos llevándonos a la casa las películas que mis papás escogían y una que otra que no nos dejaban ver cuál era...(?) y curiosamente dichas películas siempre contenían algún mensaje positivo o sea, eran de las de Disney, o eran películas cómicas aunque casi todas las que recuerdo eran de Cantinflas. Fué en esa época cuando Whoopy Goldberg encarnó, para mí, todo ese cine estúpido y sin contenido, libre de todo mensaje que te incitara a pensar algo contrario a lo que mis padres creían correcto. Fuera del color de su piel, su cara y su enorme sonrisa me recuerdan que es preferible ser imbécil pero bueno que inteligente y pervertido. Así nació para mí el antifetiche.
14. Las figuras religiosas, no las estatuas y obras de arte, ni siquera las imágenes y cromos impresos; sino las figuras que se usa el populacho en las festividades religiosas para representar a sus santos, la sagrada familia, o al mismo Cristo. Más que cagarme me causan repulsión que creo que es una manera más pasiva de odiar algo. En realidad no sé qué es lo que me molesta, si la fallida perfección con la que están hechas, el ridículo detallado sobre todo en los ojos, sus vestidos satinados o atorciopelados, con encaje y bordados dorados, el rubor de sus mejillas o la ausencia de anatomía debajo de sus ropas y el color azul que termina de matar cualquier similitud a un cuerpo humano desnudo. Incluso una vez tuve una pesadilla en la que me perseguían dos muñecos, uno de San José y otro de la Virgen María, ambos iban desnudos con sus cuerpos azules y sus rústicas articulaciones; yo, como cualquier pesadilla, no podía huir rápidamente de mis perseguidores, así que me aprovechaba de su torpeza para caminar y los tiraba al piso para poder ganar tiempo para huir; sin embargo cuando ellos por fin lograban pararse yo tampoco estaba muy lejos y me volvían a alcanzar con sus rígidas extremidades y miradas vacías. Desde entonces, cada que es navidad me da asco besar la figura del Niño Jesús cuando lo arrullan y lo pasean en su charola de dulces.
15. Los "viene vienes" y los "limpiaparabrisas", sobre todo si son fulanos jóvenes que bien podrían estar desempeñando un trabajo físico más útil y mejor remunerado. Pero hay que aceptarlo, ellos no son los únicos culpables de su situación, lo somos toda la sociedad; sin embargo si quisieran podrían perfectamente mejorar su calidad de vida y sin embargo no lo hacen. Por otro lado, ¿alguna vez se han puesto a hacer el cálculo de cuánto dinero podrían sacar al día simplemente por limpiar parabrisas de autos en los altos?, inténtenlo y verán que hasta esa es una actividad que deja suficiente dinero para vivir dignamente y sin embargo ni eso hacen bien...
¿Qué les puedo decir? tengo un poco de obsesivo-compulsivo y si hay algo que me irrita es no tener control de algo, que las cosas no salgan de acuerdo a lo planeado, tener que depender de alguien más para que algo se lleve a cabo, que la gente llegue tarde a los compromisos, que los objetos estén fuera de su lugar o desordenados y algunas otras situaciones sin sentido que sumadas a todo lo anterior verdaderamente terminan por cagarme la existencia.
Este es un simple ejercicio, un recuento, de las situaciones que realmente me cagan de la vida. Esas que me amargan el día y me suman una cana más a las ya muy abundantes en mi cabeza.
1. No se si será el calentamiento global o mi poca tolerancia; pero algo que realmente me exaspera es el calor que se siente en la ciudad, sobre todo manejando a medio día y regresando de la hora de la comida al trabajo. Por consiguiente, puedo tolerar perfectamente el frío o hasta un día lluvioso. Total, todo se resuelve con ponerse la ropa adecuada para salir; ¿pero cuando hace calor? ni modo de salir en pelotas y aún así te pondrías una quemada de aquellas (social y corporal).
2. Siguiendo con el tema del clima. Generalmente uno asoma la nariz por la mañana o mínimo consulta uno de esos noticieros donde pasan el clima para las próximas horas antes de salir de la casa y según se vea el clima uno se prepara con la ropa necesaria para enfrentar el día. Lo que me caga de esto es salir forrado con suéter, chamarra o una simple camisa de manga larga y que a medio día salga el pinche sol y asarme de calor durante todo el resto del día. Aplica lo mismo para la situación inversa.
3. Yo no se dónde chingados fuí a meter mi dirección de correo; pero diario me llegan de 20 a 30 correos spam a mi mail.
4. Me caga usar el MSN, i-chat, ICQ y cualquier otro medio de comunicación impersonal. Desde hace algunos años había logrado sacar de mi vida este tipo de programas; pero en últimas fechas, por cuestiones de trabajo, los he tenido que retomar hasta para comunicarme con la gente que trabaja en la misma oficina que yo. ¿Pueden creerlo? ya hasta levantar el teléfono y marcar mi extensión es más molesto que utilizar una ventana para escribirme mensajes sin emoción y una que otra carita feliz.
5. Si ya de por sí es molesto tener qué usar el msn, más cagante resulta el hecho de que cuando lo llego a usar siempre me bombardean los saludos de la gente que hace mucho no veo y que se sorprende cuando me ven conectado. Y para variar, se ponen a platicar como si nos hubiéramos quedado de ver para ponernos al tanto de nuestras vidas. Por favor, si me ven conectado lo más seguro es que sea contra mi voluntad y sea por trabajo (por algo me pogo en modo BUSY). No hay pedo, no me agüito si no me saludan.
6. Una de tantas razones para que deteste el MSN, si no es que la principal. Es que no me gusta que me estén interrumpiendo mientras trabajo, por lo cual, cuando decido usar este programa lo hago con el 100% de mi atención. Pero según veo, mucha gente está perfectamente adaptada para trabajar y platicar con dos, tres y más personas al mismo tiempo, no entiendo como pueden hacer bien ambas actividades. Pero en lo que a mí respecta NO PUEDO Y NO ME GUSTA, y más cagante es tratar de llevar una conversación con alguien que a veces te responde rápido y otras no mientras uno mira como idiota la pantallita esperando respuesta y justo cuando decides continuar con tus asuntos esa persona se digna continuar con la conversación. Ya de por sí es limitada la capacidad de comunicar de este tipo de medios como para encima sumarle distractores o mensajes entrecortados.
7. Y a propósito de las relaciones interpersonales. Algo que me caga más o menos (dependiendo del humor que traiga) es la gente que llega y te saluda a diario por la mañana cuando llegas al trabajo. Está bien hacerlo por educación cuando te cruzas con alguien en el camino; pero de eso a llegar, dejar tus cosas y recorrer uno por uno los lugares y saludar a todos tus compañeros(as) de trabajo de mano o de beso ya es otra cosa, chingado si diario nos vemos las putas caras con un "buenos días" desde el otro lado de la oficina basta y a veces uno no tiene ganas ni de eso. Aplica lo mismo para despedirse.
8. Los NEXTEL. Es muy molesto estar platicando con alguien que te interrumpe en repetidas ocasiones para contestar su NEXTEL. Igualmente, cuando está uno en alguna junta de trabajo y alguien trae un NEXTEL encendido que no deja de sonar, o interrumpes la junta para que el señor atienda sus otros asuntos o sigues como si nada pasara, solo que dicha persona casi siempre es la que más atención debería estar poniendo a lo que se está hablando así que invariablemente terminas repitiendo lo que ya se había hablado.
9. Lavar el carro y que ese mismo día llueva.
10. Prender la TV en un día de ocio y no encontrar ningún programa interesante; pero justo cuando estoy alistándome para salir a la calle empieza algún programa intersante.
11. Hablando de TV. Es ya de todos muy bien sabido la mierda de TV que tenemos en México, así que si uno pretende ver algo medianamente interesante que cuando menos no contribuya a aumentar la cantidad de cosas inútiles que ocupan espacio en la cabeza la única opción que te queda es ver TV por cable... así que invariablemente por evitar ver mierda local terminas viendo mierda gringa. Pero en fin, lo que me caga de esto es que para poder tener acceso a estos canales tienes que contratar con una compañía de cable que te proporcione el servicio, y como esta compañía tiene el control de los canales que te transmite puede interrumpir a su gusto la programación con comerciales y anuncios locales las veces que quiera, incluso repetirlos dos o tres veces uno tras de otro "para tener mayor impacto". Y lo logran, caen justo como patada de burro en la entrepierna.
12. Enfermarme. Sobre todo de esas enfermedades que no ameritan faltar al trabajo o quedarte en tu casa a guardar reposo.
13. Whoopy Goldberg. Cuando era niño y mis señores padres tuvieron a bien comprar por fín una videocasetera, ese momento también marca la llegada de la censura a nuestra casa, la cual hasta ese momento solo se manifestaba con un oportuno "ya vete a dormir" justo cuando empezaban los programas buenos como el "Show de Benny Hill" o "La Caravana" en la incipiente Televisión Azteca. Y bueno, a partir de ese momento, ir al único VideoCentro existente en la ciudad se convirtió en una actividad familiar de fin de semana. Fué el momento en el me dí cuenta de lo extenso que era el cine más allá de las películas de la Epoca de Oro del cine mexicano, y pude cuando menos ver las portadas de películas de terror, una que otra con mujeres que mostraban sus encantos y fantasear acerca de la trama de la película viendo las ilustraciones o fotos de la portada y contraportada de su caja. Lo único malo de las visitas al VideoCentro era que no importaba cuáles fueran las sugerencias de películas a rentar hechas por mi hermana o por mí, siempre terminábamos llevándonos a la casa las películas que mis papás escogían y una que otra que no nos dejaban ver cuál era...(?) y curiosamente dichas películas siempre contenían algún mensaje positivo o sea, eran de las de Disney, o eran películas cómicas aunque casi todas las que recuerdo eran de Cantinflas. Fué en esa época cuando Whoopy Goldberg encarnó, para mí, todo ese cine estúpido y sin contenido, libre de todo mensaje que te incitara a pensar algo contrario a lo que mis padres creían correcto. Fuera del color de su piel, su cara y su enorme sonrisa me recuerdan que es preferible ser imbécil pero bueno que inteligente y pervertido. Así nació para mí el antifetiche.
14. Las figuras religiosas, no las estatuas y obras de arte, ni siquera las imágenes y cromos impresos; sino las figuras que se usa el populacho en las festividades religiosas para representar a sus santos, la sagrada familia, o al mismo Cristo. Más que cagarme me causan repulsión que creo que es una manera más pasiva de odiar algo. En realidad no sé qué es lo que me molesta, si la fallida perfección con la que están hechas, el ridículo detallado sobre todo en los ojos, sus vestidos satinados o atorciopelados, con encaje y bordados dorados, el rubor de sus mejillas o la ausencia de anatomía debajo de sus ropas y el color azul que termina de matar cualquier similitud a un cuerpo humano desnudo. Incluso una vez tuve una pesadilla en la que me perseguían dos muñecos, uno de San José y otro de la Virgen María, ambos iban desnudos con sus cuerpos azules y sus rústicas articulaciones; yo, como cualquier pesadilla, no podía huir rápidamente de mis perseguidores, así que me aprovechaba de su torpeza para caminar y los tiraba al piso para poder ganar tiempo para huir; sin embargo cuando ellos por fin lograban pararse yo tampoco estaba muy lejos y me volvían a alcanzar con sus rígidas extremidades y miradas vacías. Desde entonces, cada que es navidad me da asco besar la figura del Niño Jesús cuando lo arrullan y lo pasean en su charola de dulces.
15. Los "viene vienes" y los "limpiaparabrisas", sobre todo si son fulanos jóvenes que bien podrían estar desempeñando un trabajo físico más útil y mejor remunerado. Pero hay que aceptarlo, ellos no son los únicos culpables de su situación, lo somos toda la sociedad; sin embargo si quisieran podrían perfectamente mejorar su calidad de vida y sin embargo no lo hacen. Por otro lado, ¿alguna vez se han puesto a hacer el cálculo de cuánto dinero podrían sacar al día simplemente por limpiar parabrisas de autos en los altos?, inténtenlo y verán que hasta esa es una actividad que deja suficiente dinero para vivir dignamente y sin embargo ni eso hacen bien...
Etiquetas: Purgando los propios demonios


1 Comments:
pues la neta sí te equivocas... a verdad? nel sí eres así pero también se te nota que te cargas un genio, igual y hasta peor que el mío, ja.
1. Ditto
4 y 5. La neta a mí también, se me olvida conectarme y todo el tiempo la gente me pregunta que por qué no entro, también me caga estar esperando que te contesten o no saber si ya no te van a contestar.
7. Eres la primer persona aparte de mí que conozco que le caga eso de saludar en la chamba, chale yo lo tengo que hacer porque sí hasta me lo reclaman, ya en la tarde me hago wey y nomás digo adiós general pero todos me dicen antisocial, jeje.
Lo demás no tanto, igual te quedas corto wey, yo podría hacer una de 50 cosas que me cagan, jajajaja (pero igual sería muy aburrido)
Saludos a la family
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